Se trata de una inflamación crónica, de las glándulas de Meibomio, que se encuentran en el borde de nuestro párpado. La cual la mayoría de las veces, tiene que ser extirpada quirúrgicamente. Protuberancia inflamatoria y de crecimiento lento en la glándula lacrimógena del párpado. La chalación es más común en los adultos entre treinta y cincuenta años que también tienen rosácea o blefaritis. En un principio, un chalación se puede sentir como una pequeña protuberancia indolora en el párpado. Con el transcurso de los días, puede aumentar de tamaño, enrojecerse y adoptar una consistencia elástica, pero seguirá siendo indoloro. Algunos chalaciones pueden no necesitar tratamiento. Las compresas calientes pueden tratar los de mayor tamaño. Es posible que los chalaciones más duraderos tengan que ser extraídos por un médico.
Si el orzuelo o chalazión afecta la visión o no desaparece, puede que necesite que se lo drenen. Esta cirugía se suele hacer en el consultorio del médico bajo anestesia local. Si el orzuelo o chalazión sigue reapareciendo una y otra vez, su oftalmólogo puede hacerle una biopsia. Una biopsia es cuando le extirpan y estudian un trozo pequeño de tejido. Esto ayuda a que su oftalmólogo verifique si tiene un problema ocular más grave.

